viernes, 5 de abril de 2013

El nuevo Edén

  Pocos hay ya que busquen el paraíso perdido...al menos aquel que describía el Antiguo Testamento.
Ahora es otro tipo de paraíso el que se busca, y no debe ser difícil toparse con uno, dado que no existe uno, sino varios.

Paraíso fiscal : cualquier territorio dentro de cuya jurisdicción o bien no se pagan impuestos, o estos son mínimos. Añadamos además otras características complementarias que hacen aún más apetecibles estos edenes: poca o nula transparencia en las actividades económicas, por trabas a la hora de facilitar información a terceros que las requieran (secreto bancario mal entendido, no colaboración de administraciones económicas...).

Si necesitas uno y no es tu país no te preocupes, que te acogen con los brazos abiertos. No hay mejor anfitrión.

Puestos a elegir uno, yo os recomiendo las islas del Caribe, por clima y demás... Tradicionalmente aguas de trabajo de piratas, en la actualidad parece que se han asentado en tierra firme. Pero sin olvidar otros más a mano como Gibraltar, Suiza, Andorra, Mónaco... Y algún otro en el Golfo Pérsico.

Requisito imprescindible: una brújula, o mejor una billetera bien cargada.

Tampoco os vayáis a pensar que hace falta gran cosa, que con unos milloncejos ya os dan la bienvenida.

Incomprensiblemente, hay gente por todo el mundo luchando por su desaparición. ¿Os lo podéis creer?

Ahora en serio, el problema es grave. Sobre todo en momentos de crisis como el actual en los que se exigen tantos sacrificios a los ciudadanos "normales" , debemos tener tolerancia cero tanto con los paraísos fiscales como con las personas y empresas que desvían capitales hacia dichos territorios.

Soy incapaz de barajar una cifra para el volumen de capital escamoteado, pero no cabe la menor duda de que sería más que suficiente para evitar tanto recorte en prestaciones sociales.

Lo sangrante es que gran parte de los que tienen exiliado su dinero en esos paraísos ,son precisamente los que se dejan la voz gritando que no podemos seguir así, que hay que recortar gastos, etc...

Por último, y para que podáis leer algo en defensa de la existencia de estos paraísos, os dejo un enlace a otra página: los-paraisos-fiscales-son-una-bendicion  No reproduzco ninguno de los argumentos porque me he quedado sin palabras.

martes, 22 de enero de 2013

Perdona Felipe

   Es que estamos en crisis.
Sabemos que estás sobradamente preparado, que toda tu vida ha girado en torno a este "empleo".
Pero la empresa lleva algunos años en pérdidas.  Hemos recortado gastos en partidas superfluas como sanidad,  educación,  investigación...
No debes preocuparte por tu futuro,  sabes idiomas, lo que te facilitará la búsqueda de empleo en Alemania.
Además tendrás una ayudita de 426 euritos durante unos meses...somos un país avanzado.
En fin, que lo sentimos mucho, pero tras mucho meditar hemos decido cerrar definitivamente el departamento de monarquía. Tras la jubilación anticipada del actual director del departamento , no nos queda otra opción que , por el bien de la empresa y de la sociedad,  amortizar el puesto y ahorrar un dinerillo que nos vendrá muy bien para otros menesteres.

Te deseamos lo mejor a ti y a tu familia.

jueves, 27 de diciembre de 2012

No los ves, pero están ahí

   Algo no funciona cuando una sociedad excluye a una parte de sus miembros.

Mirad a vuestro alrededor, si vivís en una ciudad mediana o grande seguro que no camináis más de tres o cuatro manzanas sin ver a una persona sin hogar. Aparentan más edad de la que realmente tienen, si llevan tiempo viviendo en la calle seguro que irán bastante sucios, probablemente bebidos.

¿Verdad que están ahí?

Conforme va pasando el tiempo observaréis cómo su imagen empeora. Irán más desaliñados, probablemente empiecen a tener la mirada perdida...Es curioso, pero me da la impresión de que para ellos nos vamos desvaneciendo, al igual que ellos para nosotros.

¿Por qué están ahí? Quizá, seguro, en el pasado tuvieron una vida similar a la vuestra, una familia, un trabajo, amigos... 

No creo que esa vida sea una elección voluntaria (tal vez haya alguna excepción). En algún momento algo les debió pasar y fueron "expulsados". Un despido laboral, una discusión familiar, una enfermedad, una pérdida...

El problema lo "sufren" ellos, pero no es "su" problema, es el "nuestro".

domingo, 11 de noviembre de 2012

Nadie desahucia por capricho

   Una de las peores consecuencias de la recesión económica que estamos viviendo es la enorme cantidad de personas que se están quedando sin casa por no poder pagar las cuotas de sus hipotecas.

En este asunto se dan todos los ingredientes necesarios para dejarnos llevar por los sentimientos: personas sin recursos, niños que se quedan sin casa, ancianos y enfermos a los que se desaloja sin miramientos, gritos, lloros, suicidios ... tenemos un malo, la banca, tenemos a quien saca o intenta sacar provecho, los subasteros, y ahora además tenemos a los políticos poniendo parches a un drama que se les ha venido otra vez encima mientras ellos estaban a otras cosas.

Los hechos son los que son: cientos de miles de personas están viendo cómo se quedan sin "sus" casas. Vale, es así, pero que nadie se lleve las manos a la cabeza , ni se tire al monte con la escopeta cargada.
Para llegar al momento del desahucio, en España, se deben seguir unos trámites perfectamente definidos, claros. La deuda debe estar fijada y debe demostrarse su veracidad ante los juzgados, pues de otra manera no se iniciará la ejecución hipotecaria. Nadie que esté al día de sus pagos se va a quedar sin casa (cosa que sí ha pasado en otros lugares del mundo con otras legislaciones).  Durante todo el proceso es posible ponerse al día de los atrasos y continuar con el pago normal de las cuotas. Desde que alguien deja de pagar las cuotas del préstamo, hasta que llega el momento del desalojo, pasan meses e incluso años; el que no ha pagado durante todos ese tiempo sus cuotas es plenamente consciente de que no tiene ningún derecho a permanecer en esa vivienda. Y eso no debe suponer ningún drama; hay muchas viviendas disponibles para que se pueda trasladar, pagando un alquiler.(salvo que lo que se esté pidiendo sea otra cosa...casas gratis para todos,etc.)

Por muy mala prensa que tengan, no se puede olvidar que el objetivo de los bancos al conceder préstamos es ganar dinero, no quedarse con la casa de nadie. Y si se analizan con frialdad los datos, se puede comprobar su predisposición a llegar a soluciones amistosas viendo la cifra de refinanciaciones y daciones en pago que han llevado a cabo durante estos últimos años.

Que hay margen de mejora es evidente.

En primer lugar, no es de recibo que tras un proceso de ejecución hipotecaria se pueda dar el caso de que el cliente sigue debiendo tal cantidad de dinero al banco que  es improbable que jamás vuelva a poder contratar un préstamo, comprar nada a plazos...Que no sea de recibo no quiere decir que no sea legal, así que aquí tenemos un primer punto por el que políticos y juristas deberían empezar a trabajar.

Otro punto a considerar es qué hacer con las viviendas adjudicadas a las entidades que están siendo rescatadas con el dinero de todos. ¿Por qué no condicionar en parte estas ayudas a que pongan su stock de viviendas adjudicadas a disposición de esas familias en dificultades que se han quedado sin casa? Eso sí, pagando un alquiler , aunque sea moderado.

Se están escuchando argumentos que son de lo más peregrinos, y peligrosos. Obligar a los bancos a aceptar las daciones porque sí, sin más, es un error. Por un lado, no todo lo que se ejecuta son hipotecas sobre viviendas habituales de personas en dificultades económicas. En multitud de ocasiones se trata de segundas y terceras residencias. Lo que se está pidiendo fomenta el que no se pague ningún préstamo (imaginad que alguien compra un inmueble que se valora en 1000000 euros, que pasados 2 años pierde el 50% de su valor, y como ya no es una inversión rentable para él deja de pagar el préstamo y se exige a la entidad financiera que acepte la dación y cancele la deuda...es absurdo).

 Aquí cada cual debe asumir su parte de culpa. Los bancos la suya por conceder préstamos a clientes que en el fondo sabían que no iban a poder pagar. A las tasadoras que valoraban las viviendas muy por encima de su valor real. A las administraciones públicas que tenían en la burbuja inmobiliaria una de sus mayores fuentes de financiación (legales e ilegales, vía impuestos unas y vía comisiones otras). Y los ciudadanos deben asumir también su porción de culpa, por embarcarse en inversiones que estaban totalmente fuera de su alcance, por pretender un nivel de vida que no podían mantener, por exigir durante años a las entidades bancarias que les concedieran créditos de cantidades desorbitadas...

Aprendamos de nuestros errores. De esta penosa situación debe salir una mejor regulación de la actividad bancaria y una nueva legislación civil.







martes, 6 de noviembre de 2012

Que inventen ellos

  Una frase que sigue teniendo vigencia en la actualidad, desgraciadamente.

No es solo que nos lo estén diciendo eminentes científicos extranjeros como Peter Higgs.Los rectores de la universidades españolas también denuncian el desprecio que muestran los políticos españoles hacia nuestra ciencia en un comunicado publicado hoy.

Tenemos una tasa de paro que va camino del 26% de la población activa, que supera el 50% entre los jóvenes, los políticos se llenan la boca hablando de cambios en el modelo de crecimiento económico, lo importante que es el I+D , pero sus actos no dejan lugar a dudas, les importa un carajo.

Esto no es una crítica, es una petición de auxilio.

viernes, 19 de octubre de 2012

Si no nos gusta algo, lo prohibimos

   Hay que estar alerta permanentemente para que no se hagan realidad proyectos de leyes que son auténticos atentados contra la libertad.

El último desvarío del gobierno español es la pretensión de prohibir grabar imágenes de los agentes de policía en el ejercicio de sus funciones. La excusa es proteger su seguridad. La realidad es un atropello a nuestra inteligencia.

Lo que les preocupa es la proliferación de imágenes en internet y televisión de actuaciones policiales que dañan la imagen de las fuerzas de seguridad.
Pero el problema no son las imágenes, sino dichas actuaciones policiales.

Doy por supuesto que en la mayoría de las ocasiones ,la forma de actuar de los policías, en nuestro país, es la correcta. Que lo normal es que limiten el uso de la fuerza bruta, y que demuestran más respeto hacia los manifestantes que el que muchos de éstos les dan a ellos.

Pero no solo es lícito denunciar a esos pocos agentes que se extralimitan, sino que es una obligación democrática.

Una vez más equivocan el diagnóstico del problema, y en consecuencia fallan en la búsqueda de la solución.